Aquí estuviste un día que hoy se toca lejano
Cuando como flor naciente te entregabas a mi mano
Gritabas en silencio y callabas con voz fuerte
Quien iba a pensar que deseabas la muerte
Hasta que un día ya cansado
Te dormiste bajo el claro.
Nunca logre despertarte de aquel sueño tan profundo
Y preferí dejarte descubriendo cosas lejanas a mi mundo
Nunca más hubieron encuentros, tampoco miradas,
Caricias, ni silencios
Ahora vagando paralelamente.
Palpito tu leve recuerdo añorado
Y cada noche alumbra una estrella
Que vela tu sueño lejano.
1 comentario
Escribe un comentario
« Progresemos... | Inicio | Locura. »
Me gustó, es un relato muy tierno.
Cordiales saludos