Locura.
Te has sentido alguna vez tan aniquilado que ya ni siquiera sientes el peso de la muerte,
Tan ensordecido con el ruido atrofiante de los que te miran silenciosos que ya no escuchas ni tus propios pensamientos,
Tan aprisionado que ya has perdido el rumbo de tus pasos...
Tan solo,
Tan denigrante,
Tan desesperado,
En esta confusión estoy segura que ya ni mi Dios logra entenderme muchos menos perdonarme,
Y miro desde lejos como pasa la luz de los días que amargos e intangibles corroen aun más mis ruinas macabras.
Mírame a los ojos y lograras ver el vació de un alma vagabunda,
Mátame si quieres, pero dime de que forma acabas con alguien que ya no vive,
Quítame el aire, mas aun yo ya no respiro. (k.m)
